1.Residuos Sólidos Urbanos
2.Anexo II: Reportaje Fotográfico Puntos de Vertido

1.Contaminación por Formas de Materia
2.Ruido
3.Conclusiones
4.Recomendaciones

1.Captación de las Aguas Urbanas
2.Potabilización
3.Dotación y Consumo
4.Saneamiento
5.Tratamiento y Depuración de Aguas
6.Mantenimiento y Explotación
7.Anexo III: Reportaje Fotográfico Agua

1.Energía Eléctrica
2.Consumo de Combustibles
3.Coste Energético Municipal
4.Conclusiones

PARTE I
1.Estructura Empresarial
2.Análisis Económico Empresarial
3.Actividades Económicas
4.Actividades Empresariales Más Representativas
5.Conclusiones
PARTE II
6.Demanda de Empleo
7.Oferta de Empleo
8.Contratación

1.Demografía
2.Servicios Sanitarios
3.Educación
4.Servicios Sociales
5.Asociacionismo

1.Urbanismo
2.Movilidad Y Transporte

1.Introducción
2.Procedimiento
3.Análisis de los Resultados
4.Plan de futuro
ANEXOS
5.1.Anexo IV: Cuestionario de Medio Ambiente y Sostenibilidad
5.2.Anexo V: Reglamento Foro 21
5.3.Anexo VI: Material de Divulgación

1.Medio Natural
2.Gestión Municipal
3.Análisis de la Actividad Económica
4.Estudio Socio-Cultural
5.Urbanismo, Movilidad y Transporte
6.Opinión y Participación


1.Regulamento Foro 21
2.Acordos Foro 21

1.Plan económico
2.Plan social
3.Plan ambiental
    

1 CAPTACIÓN DE LAS AGUAS URBANAS

 

La captación es el punto inicial del sistema de abastecimiento, entendiendo por sistema de abastecimiento el conjunto de elementos y procesos técnicos que garantiza que el agua llegue desde el lugar de captación al punto de consumo en condiciones correctas tanto en calidad como en cantidad. El origen del agua que suministramos a la población puede ser variado:

•  Aguas de precipitación, lluvia o nieve.

•  Aguas superficiales, ríos, lagos, embalses.

•  Aguas subterráneas, pozos y manantiales.

La actual legislación, R.D. 1138/90, establece que se obtendrá el agua del origen más adecuado, considerando la cantidad y calidad de los recursos hídricos disponibles, así como la garantía de utilización de los mismos. En todo caso debe de quedar asegurada la adecuada protección sanitaria de los acuíferos, cauces y zonas de captación.

Siempre ha de captarse el agua de mejor calidad posible dentro de las disponibles, al objeto de reducir al mínimo los tratamientos necesarios, no admitiéndose aquellas aguas que contengan sustancias no deseables, salvo en los casos excepcionales en las que se valorarán los riesgos sanitarios y se establecerán los controles oportunos.

Las aguas superficiales, junto con las subterráneas son las más empleadas para suministrar agua a las poblaciones.

 

•  Aguas superficiales: ríos, lagos y embalses.

En los ríos la captación debe realizarse aguas arriba de la población a abastecer para evitar las contaminaciones por vertidos que puede provocar la propia población y tomando el agua de la zona central del canal y próxima a la superficie.

En los embalses o lagos se hará alejado de las orillas, a una profundidad de 20 cm. de la superficie para tomarla de una zona aireada con lo que se favorece la autodepuración.

Los embalses o lagos destinados a abastecimiento deben de quedar protegidos y es aconsejable prohibir en ellos actividades como el baño, la navegación, la pesca y por supuesto el vertido de aguas residuales. Lagos y embalses son masas de agua con poca movilidad y por tanto con menos posibilidades de autodepuración.

 

•  Aguas subterráneas: manantiales y pozos.

Esta agua procede de las capas freáticas y su calidad viene determinada por la naturaleza del terreno. Los terrenos arenosos permiten una filtración y por tanto menos contaminación. Por el contrario, los arcillosos más impermeables nos darán aguas más contaminadas.

Toda captación ha de contar con unas condiciones estructurales mínimas que impidan la contaminación del agua extraída, éstas son:

•  Se ha de garantizar un perímetro de protección , con un vallado que impida cualquier tipo de contaminación por ganado, vertido de residuos sólidos, etc.

•  Hay que evitar los vertidos de aguas residuales o vertidos industriales que por permeabilidad pudieran contaminar el acuífero donde se hace la captación.

 

1.1 Aguas subterráneas

Las aguas subterráneas o freáticas son una de las principales fuentes de suministro para uso doméstico y para el riego en muchas partes de España y del mundo. En España alrededor de la tercera parte del agua que se usa en las ciudades y la industria y la cuarta parte de la que se usa en agricultura son aguas subterráneas. Asimismo, casi el 60% de las ciudades europeas de más de cien mil habitantes consumen agua de acuíferos sobreexplotados.

En muchos lugares en los que las precipitaciones son escasas e irregulares pero el clima es muy apto para la agricultura constituyen un recurso vital y una gran fuerte de riqueza.

En la hidrología subterránea se denomina acuífero a aquel estrato o formación geológica que permitiendo la circulación del agua por sus poros o grietas, hace que el hombre puede aprovecharla en cantidades económicamente apreciables para atender sus necesidades.

 

Hay tres tipos de materiales acuíferos, en función de la permeabilidad:

•  Si ésta se debe a grietas o fisuras, los acuíferos se denominan kársticos o fisurados (calizas, dolomitas, basaltos y granitos).

•  Si ésta es debida a la permeabilidad intergranular, los acuíferos reciben los nombres de porosos y detríticos (gravas y arenas).

•  Cuando es debida a una combinación de las dos anteriores, los acuíferos reciben la denominación de acuíferos mixtos (caloarenitas).

Existen otras capas que son capaces de retener agua aunque no tengan un comportamiento similar a las descritas.

Evidentemente, este tipo de aguas requieren una gestión y explotación adecuada puesto que el agua del subsuelo tiene un ritmo de renovación muy lento, el cual puede oscilar entre 1 y 100 m al año. Los principales problemas derivados de una incorrecta gestión de las aguas freáticas son los que a continuación se exponen:

 

•  Agotamiento del acuífero.

Un buen uso de las aguas subterráneas exige tener en cuenta que, en los lugares en que las precipitaciones son escasas, los acuíferos se van cargando de agua muy lentamente y si se consumen a un ritmo excesivamente rápido, se agotan. Cuando se produce explotación intensiva, sequía u otras causas que van disminuyendo el nivel del agua contenida en el acuífero se derivan problemas ecológicos.

Cuando estos acuíferos se encuentran en la costa, al ir vaciándose de agua dulce, van siendo invadidos por agua salada (intrusión) y quedan inutilizados para el ser humano. En la costa mediterránea española prácticamente todos los acuíferos están afectados por este problema y necesitan una mejora urgente de su explotación o de sus sistemas de control y, en muchos casos, es imprescindible permitir que se recarguen de agua antes de seguir explotándolos.

Los acuíferos subterráneas son susceptibles de contaminación. Se suelen distinguir dos tipos de procesos contaminantes de las aguas subterráneas: los "puntuales" que afectan a zonas muy localizadas, y los "difusos" que provocan contaminación dispersa en zonas amplias, en las que no es fácil identificar un foco principal.

Actividades que suelen provocar contaminación puntual son:

•  Lixiviados de vertederos de residuos urbanos y fugas de aguas residuales que se infiltran en el terreno.

•  Lixiviados de vertederos industriales, gasolineras con fugas en sus depósitos de combustible, etc.

•  Pozos sépticos y acumulaciones de purines procedentes de las granjas.

Este tipo de contaminación suele ser más intensiva junto al lugar de origen y se va diluyendo al alejarnos. La dirección que sigue el flujo del agua del subsuelo influye de forma muy importante en determinar en que lugares los pozos tendrán agua contaminada y en cuales no. Puede suceder que un lugar relativamente cercano al foco contaminante tenga agua limpia, porque la corriente subterránea aleja el contaminante de ese lugar, y al revés.

La contaminación difusa suele estar provocada por:

•  Uso excesivo de fertilizantes y pesticidas en la agricultura o en las prácticas forestales que favorece la presencia de nitratos en las aguas subterráneas como consecuencia de los procesos de filtración. El límite máximo permitido por la reglamentación es de 50 mg/l en el agua de abastecimiento de la población. Los fertilizantes son sustancias que favorecen el incremento de la producción. Pueden ser de origen orgánico o de origen inorgánico (fabricados mediante procesos industriales). Los fertilizantes de origen orgánico más importantes son: el estiércol (derivados de excrementos con alto contenido en N, P y K); el purín (derivados de excrementos líquidos junto con agua); compost (materia orgánica en fermentación, normalmente aerobia). Los pesticidas son sustancias utilizadas para prevenir el ataque de distintos microorganismos.

•  Explotación excesiva de los acuíferos que facilita el que las aguas salinas invadan la zona de aguas dulces, por desplazamiento de la interfase entre los dos tipos de aguas.

Este tipo de contaminación puede provocar situaciones especialmente preocupantes con el paso del tiempo, al ir cargándose de contaminación lenta pero continuamente, zonas muy extensas.

No obstante, los acuíferos tienen una cierta capacidad de autodepuración, mayor o menor según el tipo de roca y otras características. Las sustancias contaminantes, al ir el agua avanzando entre las partículas del subsuelo se filtran y dispersan y también son neutralizadas, oxidadas, reducidas o sufren otros procesos químicos o biológicos que las degradan. De esta manera el agua va limpiándose.

Cuando la estructura geológica del terreno facilita una zona amplia de aireación, los procesos de depuración son más eficaces. También es muy favorable la abundancia de arcillas y de materia orgánica. En cambio, en los depósitos aluviales o las zonas kársticas la purificación del agua es mucho más difícil y este tipo de acuíferos son mucho más sensibles a la contaminación.

 

•  Situación actual de la explotación

La localidad de Burela, al igual que toda la Comunidad Autónoma de Galicia, se encuentra constituyendo o formando parte de la Cuenca Hidrográfica del Norte.

Tradicionalmente, Galicia ha sido considerada como una región de materiales impermeables. Este hecho, unido a la abundancia de cursos permanentes de agua ha frenado la investigación hidrogeológica. Tan sólo existen unos pocos (no más de una docena) estudios muy locales para emplazamientos de sondeos y un estudio de reconocimiento preliminar muy general, los cuales aparecen recogidos en el libro "Las aguas subterráneas en España".

En base a la escasa documentación se puede, sin embargo, afirmar que no existen unidades acuíferas de carácter regional, sino tan sólo acuíferos locales ligados fundamentalmente a zonas de fracturación y alteración, o a cuencas detríticas reducidas y poco conocidas. Éste es el caso del municipio de Burela.

El área objeto de estudio puede dividirse desde el punto de vista geotécnico en dos zonas diferenciadas, las cuales presentan las siguientes características generales:

I3 Se incluyen en ella el conjunto de rocas granudas de la familia de los granitos y granodioritas, por lo general, y salvo zonas de alteración en arenas bastante cementadas, son materiales de alta resistencia a la erosión y muy competentes mecánicamente.

Presentan una morfología acusada con pendientes que llegan en algunos puntos al 3 % y formas abruptas pero redondeadas. Esto, ligado a la impermeabilidad de los materiales (ligeramente permeables a causa del grado de tectonización) condiciona un drenaje favorable.

Sus características mecánicas son muy favorables (capacidades de carga altas e inexistencia de asientos), pudiendo únicamente aparecer problemas relacionados con las pendientes elevadas y la alternancia de áreas de rocas sanas y rocas alteradas en arenas.

I5 Se incluyen en ella una serie de terrones de alta competencia mecánica, que predispone el deslizamiento natural así como la fácil ruptura y la acumulación de materiales tabulares. Esto, unido a la impermeabilidad general y a la fácil erosión de los niveles más blandos favorece la creación de una amplia red de escorrentía y de un drenaje superficial muy activo.

Tal y como aparece reflejado en la Ley 29 de Aguas del año 1985, el propietario de una finca puede aprovechar en todo momento las aguas subterráneas presentes en su propiedad siempre y cuando el volumen total anual de agua extraída no sobrepase los 7.000 m³. Este hecho dificulta la caracterización de los usos del acuífero dentro del municipio de Burela puesto que es sumamente complejo contabilizar el número de captaciones existentes a día de hoy. No obstante, se puede afirmar con total seguridad que el regadío es el principal consumidor de agua procedente del acuífero.

De acuerdo con lo comentado, en el ayuntamiento de Burela nos encontraremos con acuíferos kársticos ubicados fundamentalmente en la zona norte de la localidad, aproximadamente por la parte superior de la Avenida Arcadio Pardiñas (Monte Castelo, Vilar, Vila do Medio, Calle do Can y zona del Cuartel de la Guardia Civil, etc...).

Normalmente los acuíferos se van recargando de forma natural con la precipitación que se infiltra en el suelo y en las rocas. En el ciclo geológico normal el agua suele entrar al acuífero en las llamadas zonas de recarga, atraviesa muy lentamente el manto freático y acaba saliendo por las zonas de descarga, formando manantiales y fuentes que devuelven el agua a la superficie. Actualmente, se sabe de la existencia de numerosas fuentes en la localidad de Burela:

•  Fonte das Pasadiñas.

•  Fonte de Santoalla.

•  Fonte de Lamela.

•  Fonte de Vilar.

•  Lavadero das Pasadiñas.

•  Lavadero da Vila do Medio.

Dichos manantiales son captados mediante una estructura que permite obtener el mayor rendimiento de la fuente y asegura su debida protección para evitar su contaminación y entorno a ellos se construyó una zanja perimétrica. Las captaciones cuentan con rejillas a la entrada de la tubería de conducción, un rebose y un desagüe.

Sin embargo, la principal forma de explotación de los acuíferos subterráneos de la zona es la construcción de pozos. Este tipo de captación del agua subterránea en sumamente frecuente en las zonas más antiguas de la localidad como son el barrio de la Vila do Medio y Vilar. Éstos enclaves se caracterizan por presentar numerosos pozos particulares que dotan a las distintas familias de agua de excelentes características para su consumo. No obstante, para el desarrollo de las restantes actividades (lavado de ropa, vajilla, higiene personal, etc...) suelen emplear el agua de la traída.

Los más frecuentes son pozos someros, los cuales se caracterizan por presentar una profundidad no superior a los 30 m (habitualmente entre 7-10m). Lo más habitual es que estén revestidos y que sus paredes estén impermeabilizadas hasta una profundidad de 3 metros como mínimo.

Toda agua captada de los niveles freáticos se caracteriza por ser de una excelente calidad. Esto es obvio, debido a:

•  Escasa actividad agrícola desarrollada en el ayuntamiento de Burela.

•  Escasa explotación de este recurso gracias al aporte de agua realizada por el Río Xunco que impide la intrusión de las aguas salinas en los acuíferos existentes.

 

 

1.2 Aguas superficiales

Los ríos nacen en manantiales en los que surgen a la superficie aguas subterráneas. Desde su nacimiento en una zona montañosa y alta hasta su desembocadura en el mar el río suele ir disminuyendo su pendiente.

El perfil longitudinal muestra muy bien el transcurrir del río hasta que llega al mar. Normalmente, la pendiente es fuerte en el primer tramo del río, cuando viaja por las montañas (tramo alto), y se hace muy pequeña, casi horizontal, cuando se acerca a la desembocadura (tramo bajo). La desembocadura marca el nivel de base del río.

El río sufre variaciones en su caudal. En las estaciones lluviosas aumenta y en las secas disminuye.

El agua que se abastece a la población de Burela es captada del río Xunco. Dicho río nace en Pau da Vella y en su recorrido, de tan sólo 20 Km, recoge las aguas de pequeños arroyos hasta desembocar en la ensenada de Rueta formando la ría de Salceiro.

Entre sus afluentes destacan el arroyo de A Lagoa y el Vilariño por su margen izquierda. Drena en el concello de Cervo los lugares de Rua, Aguas Santas, Eixo, Senra, Vilaestrofe y Sargadelos.

Mediante la construcción de un contenedor superficial (embalse de Rua) es posible embalsar as aguas de escorrentía y aprovecharlas en el abastecimiento a la población.

La presa dispone de los siguientes elementos:

•  Aliviaderos.- Los aliviaderos se construyen para desalojar los caudales de agua excedentes cuando las presas se llenan hasta rebosar. En el embalse de Rua el agua rebosa continuamente por la parte superior del muro de contención de modo que no resultó necesario instalar aliviaderos.

•  Desagües. - Los desagües se utilizan para vaciar las presas.

•  Tomas de agua. - El caudal de agua en la presa sufre constantes variaciones, por ello, las tomas de agua deben de situarse a diferentes alturas, de este modo es posible disponer de unas y otras en función del nivel que tengan las aguas.

En principio la capacidad de almacenamiento del embalse es de 0,1 hectómetros y su calidad, si bien no reviste problemas para su consumo desde el punto de vista sanitario, si presenta con relativa frecuencia algunos caracteres organolépticos, como es el caso de la turbidez, con valores significativos, fundamentalmente derivados de arrastres por escorrentía de la capa superficial de los suelos. Esto, junto con un consumo relevante en determinadas épocas del año, origina la presencia de esta turbidez en el tiempo.

 

1.3 Distribución

En el período 95-03, aproximadamente el 3% del total de la inversión municipal se ha destinado a la mejora de las infraestructuras destinadas al abastecimiento de aguas; así pues, se puede constatar que se ha renovado el 90% de la red de suministro de agua.

El agua circula por el interior de la red de suministro gracias a la energía que le comunica la diferencia de cota existente entre el embalse y la estación potabilizadora respecto al Ayuntamiento de Burela; la distribución de la red de suministro se muestra en el Plano Nº 4 Red de agua y abastecimiento.










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