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CAPTACIÓN DE LAS AGUAS URBANAS
La captación es el punto inicial del sistema de abastecimiento,
entendiendo por sistema de abastecimiento el conjunto de elementos
y procesos técnicos que garantiza que el agua llegue desde
el lugar de captación al punto de consumo en condiciones
correctas tanto en calidad como en cantidad. El origen del agua
que suministramos a la población puede ser variado:
Aguas de precipitación, lluvia o nieve.
Aguas superficiales, ríos, lagos, embalses.
Aguas subterráneas, pozos y manantiales.
La actual legislación, R.D. 1138/90, establece que se obtendrá el
agua del origen más adecuado, considerando la cantidad y
calidad de los recursos hídricos disponibles, así como
la garantía de utilización de los mismos. En todo
caso debe de quedar asegurada la adecuada protección sanitaria
de los acuíferos, cauces y zonas de captación.
Siempre ha de captarse el agua de mejor calidad posible dentro
de las disponibles, al objeto de reducir al mínimo los tratamientos
necesarios, no admitiéndose aquellas aguas que contengan
sustancias no deseables, salvo en los casos excepcionales en las
que se valorarán los riesgos sanitarios y se establecerán
los controles oportunos.
Las aguas superficiales, junto con las subterráneas son
las más empleadas para suministrar agua a las poblaciones.
Aguas superficiales:
ríos, lagos y
embalses.
En los ríos la captación debe realizarse aguas arriba
de la población a abastecer para evitar las contaminaciones
por vertidos que puede provocar la propia población y tomando
el agua de la zona central del canal y próxima a la superficie.
En los embalses o lagos se hará alejado de las orillas,
a una profundidad de 20 cm. de la superficie para tomarla de una
zona aireada con lo que se favorece la autodepuración.
Los embalses o lagos destinados a abastecimiento deben de quedar
protegidos y es aconsejable prohibir en ellos actividades como
el baño, la navegación, la pesca y por supuesto el
vertido de aguas residuales. Lagos y embalses son masas de agua
con poca movilidad y por tanto con menos posibilidades de autodepuración.
Aguas subterráneas:
manantiales y pozos.
Esta agua procede de las capas freáticas y su calidad viene
determinada por la naturaleza del terreno. Los terrenos arenosos
permiten una filtración y por tanto menos contaminación.
Por el contrario, los arcillosos más impermeables nos darán
aguas más contaminadas.
Toda captación ha de contar con unas condiciones estructurales
mínimas que impidan la contaminación del agua extraída, éstas
son:
Se ha de garantizar un perímetro de
protección , con un vallado que impida cualquier
tipo de contaminación por ganado, vertido de residuos
sólidos, etc.
Hay que evitar los vertidos de aguas residuales
o vertidos industriales que por permeabilidad pudieran
contaminar el acuífero donde se hace la captación.
1.1 Aguas subterráneas
Las aguas subterráneas o freáticas son una de las
principales fuentes de suministro para uso doméstico y para
el riego en muchas partes de España y del mundo. En España
alrededor de la tercera parte del agua que se usa en las ciudades
y la industria y la cuarta parte de la que se usa en agricultura
son aguas subterráneas. Asimismo, casi el 60% de las ciudades
europeas de más de cien mil habitantes consumen agua de
acuíferos sobreexplotados.
En muchos lugares en los que las precipitaciones son escasas e
irregulares pero el clima es muy apto para la agricultura constituyen
un recurso vital y una gran fuerte de riqueza.
En la hidrología subterránea se denomina acuífero
a aquel estrato o formación geológica que permitiendo
la circulación del agua por sus poros o grietas, hace que
el hombre puede aprovecharla en cantidades económicamente
apreciables para atender sus necesidades.
Hay tres tipos de materiales acuíferos, en función
de la permeabilidad:
Si ésta se debe a grietas o fisuras, los acuíferos
se denominan kársticos o fisurados (calizas, dolomitas,
basaltos y granitos).
Si ésta es debida a la permeabilidad intergranular,
los acuíferos reciben los nombres de porosos y detríticos
(gravas y arenas).
Cuando es debida a una combinación de las
dos anteriores, los acuíferos reciben la denominación
de acuíferos mixtos (caloarenitas).
Existen otras capas que son capaces de retener agua aunque no
tengan un comportamiento similar a las descritas.
Evidentemente, este tipo de aguas requieren una gestión
y explotación adecuada puesto que el agua del subsuelo tiene
un ritmo de renovación muy lento, el cual puede oscilar
entre 1 y 100 m al año. Los principales problemas derivados
de una incorrecta gestión de las aguas freáticas
son los que a continuación se exponen:
Agotamiento del acuífero.
Un buen uso de las aguas subterráneas exige tener en cuenta
que, en los lugares en que las precipitaciones son escasas, los
acuíferos se van cargando de agua muy lentamente y si se
consumen a un ritmo excesivamente rápido, se agotan. Cuando
se produce explotación intensiva, sequía u otras
causas que van disminuyendo el nivel del agua contenida en el acuífero
se derivan problemas ecológicos.
Cuando estos acuíferos se encuentran en la costa, al ir
vaciándose de agua dulce, van siendo invadidos por agua
salada (intrusión) y quedan inutilizados para el ser humano.
En la costa mediterránea española prácticamente
todos los acuíferos están afectados por este problema
y necesitan una mejora urgente de su explotación o de sus
sistemas de control y, en muchos casos, es imprescindible permitir
que se recarguen de agua antes de seguir explotándolos.
Los acuíferos subterráneas son susceptibles de contaminación.
Se suelen distinguir dos tipos de procesos contaminantes de las
aguas subterráneas: los "puntuales" que afectan a zonas
muy localizadas, y los "difusos" que provocan contaminación
dispersa en zonas amplias, en las que no es fácil identificar
un foco principal.
Actividades que suelen provocar contaminación puntual son:
Lixiviados de vertederos de residuos urbanos y fugas
de aguas residuales que se infiltran en el terreno.
Lixiviados de vertederos industriales, gasolineras
con fugas en sus depósitos de combustible, etc.
Pozos sépticos y acumulaciones de purines
procedentes de las granjas.
Este tipo de contaminación suele ser más intensiva
junto al lugar de origen y se va diluyendo al alejarnos. La dirección
que sigue el flujo del agua del subsuelo influye de forma muy importante
en determinar en que lugares los pozos tendrán agua contaminada
y en cuales no. Puede suceder que un lugar relativamente cercano
al foco contaminante tenga agua limpia, porque la corriente subterránea
aleja el contaminante de ese lugar, y al revés.
La contaminación difusa suele estar provocada por:
Uso excesivo de fertilizantes y pesticidas en la
agricultura o en las prácticas forestales que favorece la
presencia de nitratos en las aguas subterráneas como consecuencia
de los procesos de filtración. El límite máximo
permitido por la reglamentación es de 50 mg/l en el agua
de abastecimiento de la población. Los fertilizantes son
sustancias que favorecen el incremento de la producción.
Pueden ser de origen orgánico o de origen inorgánico
(fabricados mediante procesos industriales). Los fertilizantes
de origen orgánico más importantes son: el estiércol
(derivados de excrementos con alto contenido en N, P y K); el purín
(derivados de excrementos líquidos junto con agua); compost
(materia orgánica en fermentación, normalmente aerobia).
Los pesticidas son sustancias utilizadas para prevenir el ataque
de distintos microorganismos.
Explotación excesiva de los acuíferos
que facilita el que las aguas salinas invadan la zona de aguas
dulces, por desplazamiento de la interfase entre los dos tipos
de aguas.
Este tipo de contaminación puede provocar situaciones especialmente
preocupantes con el paso del tiempo, al ir cargándose de
contaminación lenta pero continuamente, zonas muy extensas.
No obstante, los acuíferos tienen una cierta capacidad
de autodepuración, mayor o menor según el tipo de
roca y otras características. Las sustancias contaminantes,
al ir el agua avanzando entre las partículas del subsuelo
se filtran y dispersan y también son neutralizadas, oxidadas,
reducidas o sufren otros procesos químicos o biológicos
que las degradan. De esta manera el agua va limpiándose.
Cuando la estructura geológica del terreno facilita una
zona amplia de aireación, los procesos de depuración
son más eficaces. También es muy favorable la abundancia
de arcillas y de materia orgánica. En cambio, en los depósitos
aluviales o las zonas kársticas la purificación del
agua es mucho más difícil y este tipo de acuíferos
son mucho más sensibles a la contaminación.
Situación actual de la explotación
La localidad de Burela, al igual que toda la Comunidad Autónoma
de Galicia, se encuentra constituyendo o formando parte de la Cuenca
Hidrográfica del Norte.
Tradicionalmente, Galicia ha sido considerada como una región
de materiales impermeables. Este hecho, unido a la abundancia de
cursos permanentes de agua ha frenado la investigación hidrogeológica.
Tan sólo existen unos pocos (no más de una docena)
estudios muy locales para emplazamientos de sondeos y un estudio
de reconocimiento preliminar muy general, los cuales aparecen recogidos
en el libro "Las aguas subterráneas en España".
En base a la escasa documentación se puede, sin embargo,
afirmar que no existen unidades acuíferas de carácter
regional, sino tan sólo acuíferos locales ligados
fundamentalmente a zonas de fracturación y alteración,
o a cuencas detríticas reducidas y poco conocidas. Éste
es el caso del municipio de Burela.
El área objeto de estudio puede dividirse desde el punto
de vista geotécnico en dos zonas diferenciadas, las cuales
presentan las siguientes características generales:
I3 Se incluyen en ella el conjunto de rocas
granudas de la familia de los granitos y granodioritas, por lo
general, y salvo zonas de alteración en arenas bastante
cementadas, son materiales de alta resistencia a la erosión
y muy competentes mecánicamente.
Presentan una morfología acusada con pendientes que llegan
en algunos puntos al 3 % y formas abruptas pero redondeadas. Esto,
ligado a la impermeabilidad de los materiales (ligeramente permeables
a causa del grado de tectonización) condiciona un drenaje
favorable.
Sus características mecánicas son muy favorables
(capacidades de carga altas e inexistencia de asientos), pudiendo únicamente
aparecer problemas relacionados con las pendientes elevadas y la
alternancia de áreas de rocas sanas y rocas alteradas en
arenas.
I5 Se incluyen en ella una serie de terrones
de alta competencia mecánica, que predispone el deslizamiento
natural así como la fácil ruptura y la acumulación
de materiales tabulares. Esto, unido a la impermeabilidad general
y a la fácil erosión de los niveles más blandos
favorece la creación de una amplia red de escorrentía
y de un drenaje superficial muy activo.
Tal y como aparece reflejado en la Ley 29 de Aguas del año
1985, el propietario de una finca puede aprovechar en todo momento
las aguas subterráneas presentes en su propiedad siempre
y cuando el volumen total anual de agua extraída no sobrepase
los 7.000 m³. Este hecho dificulta la caracterización
de los usos del acuífero dentro del municipio de Burela
puesto que es sumamente complejo contabilizar el número
de captaciones existentes a día de hoy. No obstante, se
puede afirmar con total seguridad que el regadío es el principal
consumidor de agua procedente del acuífero.
De acuerdo con lo comentado, en el ayuntamiento de Burela nos
encontraremos con acuíferos kársticos ubicados fundamentalmente
en la zona norte de la localidad, aproximadamente por la parte
superior de la Avenida Arcadio Pardiñas (Monte Castelo,
Vilar, Vila do Medio, Calle do Can y zona del Cuartel de la Guardia
Civil, etc...).
Normalmente los acuíferos se van recargando de forma natural
con la precipitación que se infiltra en el suelo y en las
rocas. En el ciclo geológico normal el agua suele entrar
al acuífero en las llamadas zonas de recarga, atraviesa
muy lentamente el manto freático y acaba saliendo por las
zonas de descarga, formando manantiales y fuentes que devuelven
el agua a la superficie. Actualmente, se sabe de la existencia
de numerosas fuentes en la localidad de Burela:
Fonte das Pasadiñas.
Fonte de Santoalla.
Fonte de Lamela.
Fonte de Vilar.
Lavadero das Pasadiñas.
Lavadero da Vila do Medio.
Dichos manantiales son captados mediante una estructura que permite
obtener el mayor rendimiento de la fuente y asegura su debida protección
para evitar su contaminación y entorno a ellos se construyó una
zanja perimétrica. Las captaciones cuentan con rejillas
a la entrada de la tubería de conducción, un rebose
y un desagüe.
Sin embargo, la principal forma de explotación de los acuíferos
subterráneos de la zona es la construcción de pozos.
Este tipo de captación del agua subterránea en sumamente
frecuente en las zonas más antiguas de la localidad como
son el barrio de la Vila do Medio y Vilar. Éstos enclaves
se caracterizan por presentar numerosos pozos particulares que
dotan a las distintas familias de agua de excelentes características
para su consumo. No obstante, para el desarrollo de las restantes
actividades (lavado de ropa, vajilla, higiene personal, etc...)
suelen emplear el agua de la traída.
Los más frecuentes son pozos someros, los cuales se caracterizan
por presentar una profundidad no superior a los 30 m (habitualmente
entre 7-10m). Lo más habitual es que estén revestidos
y que sus paredes estén impermeabilizadas hasta una profundidad
de 3 metros como mínimo.
Toda agua captada de los niveles freáticos se caracteriza
por ser de una excelente calidad. Esto es obvio, debido a:
Escasa actividad agrícola desarrollada en
el ayuntamiento de Burela.
Escasa explotación de este recurso gracias
al aporte de agua realizada por el Río Xunco que impide
la intrusión de las aguas salinas en los acuíferos
existentes.
1.2 Aguas superficiales
Los ríos nacen en manantiales en los que surgen a la superficie
aguas subterráneas. Desde su nacimiento en una zona montañosa
y alta hasta su desembocadura en el mar el río suele ir
disminuyendo su pendiente.
El perfil longitudinal muestra muy bien el transcurrir del río
hasta que llega al mar. Normalmente, la pendiente es fuerte en
el primer tramo del río, cuando viaja por las montañas
(tramo alto), y se hace muy pequeña, casi horizontal, cuando
se acerca a la desembocadura (tramo bajo). La desembocadura marca
el nivel de base del río.
El río sufre variaciones en su caudal. En las estaciones
lluviosas aumenta y en las secas disminuye.
El agua que se abastece a la población de Burela es captada
del río Xunco. Dicho río nace en Pau da Vella y en
su recorrido, de tan sólo 20 Km, recoge las aguas de pequeños
arroyos hasta desembocar en la ensenada de Rueta formando la ría
de Salceiro.
Entre sus afluentes destacan el arroyo de A Lagoa y el Vilariño
por su margen izquierda. Drena en el concello de Cervo los lugares
de Rua, Aguas Santas, Eixo, Senra, Vilaestrofe y Sargadelos.
Mediante la construcción de un contenedor superficial (embalse
de Rua) es posible embalsar as aguas de escorrentía y aprovecharlas
en el abastecimiento a la población.
La presa dispone de los siguientes elementos:
Aliviaderos.- Los aliviaderos se
construyen para desalojar los caudales de agua excedentes cuando
las presas se llenan hasta rebosar. En el embalse de Rua el agua
rebosa continuamente por la parte superior del muro de contención
de modo que no resultó necesario instalar aliviaderos.
Desagües. - Los desagües
se utilizan para vaciar las presas.
Tomas de agua. - El caudal de agua
en la presa sufre constantes variaciones, por ello, las tomas de
agua deben de situarse a diferentes alturas, de este modo es posible
disponer de unas y otras en función del nivel que tengan
las aguas.
En principio la capacidad de almacenamiento del embalse es de
0,1 hectómetros y su calidad, si bien no reviste problemas
para su consumo desde el punto de vista sanitario, si presenta
con relativa frecuencia algunos caracteres organolépticos,
como es el caso de la turbidez, con valores significativos, fundamentalmente
derivados de arrastres por escorrentía de la capa
superficial de los suelos. Esto, junto con un consumo
relevante en determinadas épocas del año, origina
la presencia de esta turbidez en el tiempo.
1.3 Distribución
En el período 95-03, aproximadamente el 3% del total de
la inversión municipal se ha destinado a la mejora de las
infraestructuras destinadas al abastecimiento de aguas; así pues,
se puede constatar que se ha renovado el 90% de la red de suministro
de agua.
El agua circula por el interior de la red de suministro gracias a
la energía que le comunica la diferencia de cota existente
entre el embalse y la estación potabilizadora respecto al
Ayuntamiento de Burela; la distribución de la red de suministro
se muestra en el Plano Nº 4 Red de agua y abastecimiento.
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