6 HIDROGRAFÍA E HIDROLOGÍA
6.1 Hidrología superficial
La localidad de Burela está atravesada por dos ríos
de pequeño tamaño, que cuentan con caudal continuo
a lo largo de todo el año, que son; el río Cabo y
el Río Requeira.
La climatología propia de la zona con precipitaciones repartidas
a lo largo de todo el año, junto a la presencia de un relieve
abrupto, favorece la presencia de diversos regatos de caudal discontinuo
que vierten sus aguas al mar directamente o bien a los ríos
Cobo y Requeira.
Río Cobo
Nace en la vertiente nororiental del monte de Pan de Vella, en
la localidad de Pedro Altos. Su recorrido es de 18 km. hasta su
desembocadura en el cantábrico por medio de la Ría
de Leiro.
Las aguas de este río son almacenadas en el embalse del
rio Cobo próximo a la localidad de Burela.
Atendiendo a la forma del río, se puede clasificar su cuenca
hidrográfica como una cuenca detrítica de textura
gorda (clasificación de Way 1978) que se caracteriza por
localizarse en suelos homogéneos y resistentes.
En el caso del río Cobo, su escasa longitud no permite
la formación de grandes ramificaciones de la cuenca debido
a la existencia de afluentes .
Río Regueira
Nace en la vertiente septentrional del
Monte Ferreiro, en los montes de Buio, cerca de la localidad de
Penasagudos. Tiene un recorrido algo más corto que el río
Cobo, de 16 km, hasta desembocar en Burela.
Al igual que el río Cobo aporta de caudal por pequeños
regatos.
Atendiendo a la forma de su cuenca hidrográfica, se puede
clasificar, al igual que en el caso del río Cobo, como una
cuenca detrítica de textura gorda.
6.2 Hidrología subterránea
La zona de Burela, y en general todo el área
correspondiente a la Marina de Lucense presentan unos recursos
de aguas subterráneas
muy limitadas. Los suelos de la localidad de Burela pertenecen
a dos tipos, según sea su composición, suelos graníticos
o suelos con rocas metasedimentarias de minerales de cuarzo. En
ambos casos se trata suelos con un índice de permeabilidad
bajo
Atendiendo al tipo de suelos existente, se distinguen dos tipos
de almacenamiento de agua en el sustrato.
- Zonas de agua de fisura.
- Zonas de agua en las unidades metasedimentarias.
Se localiza en la zona de suelos graníticos. El almacenamiento
de agua se realiza en las fisuras del sustrato rocoso por donde
el agua en profundidad circula y se acumula en las fisuras. Tienen
su origen en la red de diaclasas, y fracturas del sustrato.
- Zonas de agua en las unidades metasedimentarias
Son áreas de carácter aluvial dentro de los macizos
de granito, se caracterizan por ser zonas de morfología
irregular, tanto en la superficie como en profundidad, que como
procede de una disgregación del suelo granítico,
se comporta como un medio detrítico poroso que admite y
almacena agua.
Este tipo de almacenamiento da lugar a la formación de
bolsadas susceptibles de ser aprovechadas.
6.3 Hidrología Subálvea
Se define como la corriente de agua asociada a un curso fluvial
o marino. Su importancia es relativa dependiendo de las posibilidades
de almacenaje del suelo por donde discurre dicho curso de agua.
El fenómeno de la hidrología subalvea está asociado
principalmente a las rías gallegas. Pueden ser de dos tipos.
- Zonas de aguas subálveas continentales.
- Zonas de aguas subálveas con influencia marina
- Zonas de aguas subálveas continentales
Se corresponden con los depósitos cuaternarios recientes
ligados a los cauces fluviales actuales. Se trata de acuíferos
de aguas freáticas libres, cuya recarga está asegurada
por percolación a partir de los cursos fluviales superficiales.
Actualmente este tipo de aprovechamiento se verifica de forma
anárquica, en forma de pozos dispersos. La potabilidad del
agua esta asegurada, dado que el medio terrígeno (roca almacén)
hace las veces de filtro natural.
- Zonas de aguas subálveas con influencia marina
Se trata de depósitos análogos a los del tipo anterior;
situados en las zonas externas y conectadas directamente con el
dominio litoral y de influencia marina, a través de su dinámica,
representada por el movimiento de mareas. Tal es el caso de las
zonas de rías y los depósitos litorales no elevados
donde los amplios recursos hídricos son desestimados, en
función de su elevada salinidad.
En la localidad de Burela, el fenómeno de aguas Subalveas,
es de escasa importancia.
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